Como ya informamos del proyecto firmado entre Iberia y Alsa el pasado 20 de Enero “Iberia y Alsa – Proyecto para combinar avión y bus” el proyecto se ha materializado presentando el pasado Jueves Bus&fly, un producto que permite combinar en un único billete, los trayectos en autobús de ALSA a/desde diferentes provincias españolas con los vuelos internacionales de Iberia.

Según informaron ambas compañías en un comunicado “Bus&fly es el producto de intermodalidad más avanzado de Europa entre autobús y avión, ya que la compra del mismo puede realizarse a través de los sistemas globales de reservas que manejan las agencias de viajes de todo el mundo”.

Para el lanzamiento de del producto se han elegido cinco ciudades piloto: Albacete, Burgos, Lorca, Soria y Valladolid.

Cada año, más de 66.000 pasajeros se desplazan desde allí a la T4 del aeropuerto de Madrid para coger su vuelo y, a partir de ahora, las estaciones de autobuses de estas ciudades cuentan con un código IATA, que facilita su comercialización desde cualquier agencia de viajes, y les otorga a estas ciudades mayor presencia internacional y acceso a nuevos mercados.

Alsa ofrece diariamente más de 40 servicios de autobús que unen estas cinco ciudades y la T4 del aeropuerto de la capital española, donde los clientes del producto bus&fly podrán conectar con los cerca de 100 destinos internacionales de Iberia en Europa, América, África y Oriente Medio.

 

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Iberia presenta un modelo Dragon Rapide con la imagen grafica que tenían en los 40 y 50.

Iberia ha presentado un avión del modelo ‘Dragon Rapide’ pintado con la imagen gráfica que la compañía tenía en los años 40 y 50, cuando estos aparatos formaban parte de su flota y cubrían las rutas en Canarias, Marruecos y Guinea Ecuatorial.

   Para la decoración del avión, propiedad de la Fundación Infante de Orleáns (FIO), se han empleado cerca de 650 horas/hombre y 30 litros de pintura acrílica, encargada exclusivamente para este trabajo, pues el principal requisito era incrementar lo menos posible el peso del mismo.

   La ingeniera aeronáutica de Iberia encargada de la restauración del ‘Dragon Rapide’, Lola Rodríguez, ha explicado que “ha sido un reto especial” decorar la aeronave dadas sus características, puesto que la estructura original del avión es de “madera y tela”, por lo que “hubo que lijarlo con sumo cuidado”.

   El aparato será exhibido en el museo del aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid), concretamente en las instalaciones de la FIO, junto con otros 33 aviones históricos que ha reunido y restaurado la institución. Además, el primer domingo de cada mes podrá ser visto en vuelo.

   Los ‘Dragon Rapide’ que Iberia tuvo en su flota entre los años 1943 y 1953 alcanzaban una velocidad de crucero de 230km/hora, tenían una autonomía de 800 kilómetros y podían volar a una altura máxima de 6.000 metros.

   Estas características les permitían realizar el trayecto entre Bata (Guinea Ecuatorial) y la isla guineana de Santa Isabel en algo más de una hora y con siete pasajeros a bordo más la tripulación –piloto y telegrafista–.

   En 1942 Iberia volaba dos veces por semana la línea Santa Isabel-Bata, cuyo coste del billete era de 350 pesetas por trayecto, 630 pesetas si se compraba ida y vuelta.

EL ‘DRAGON RAPIDE’, CLAVE EN LA HISTORIA DE ESPAÑA.

   El ‘Dragon’ más emblemático de la historia de la aviación española fue el utilizado para trasladar al General Franco desde Canarias a Tetuán (Marruecos) para ponerse a cargo de las tropas allí emplazadas durante el alzamiento que desencadenó la Guerra Civil en España.

   A su vez, durante la contienda nacional, tanto el bando de los nacionales –adquirió cinco ‘Dragon Rapide’–, como el de los republicanos –se hizo con 12 de estos aparatos– dieron utilidades bélicas a los aviones, empleándolos como bombarderos, cazas, aparatos de transportes y entrenadores.

   El último servicio militar lo prestaron al final de la guerra, en 1939, cuando se emplearon para evacuar a autoridades políticas y militares de la República fuera de España, como Dolores Ibárruri –conocida como ‘la Pasionaria’–, Rafael Alberti y su mujer, María Teresa León.

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