En la industria se ha ido modificando la normativa del equipaje gratuito en las rutas a Norteamérica. Hasta la fecha SWISS no ha realizado ningún cambio, no obstante ve conveniente adaptarse a las modificaciones que se han producido en el mercado.

Para billetes emitidos a partir del 1 de marzo de 2011, se aplicará a los pasajero de SWISS que viajen en clase Economy entre Norteamérica (EE.UU., Canadá y Méjico) y Europa, una política de equipaje gratuito revisada.

Una pieza facturada gratis con un peso máximo de 23kg y unas dimensiones de 158 cm (L+A+A).

Una segunda pieza de equipaje facturado con el mismo peso y dimensiones que la primera pieza estará sujeta a un cargo de 40€. 

El cargo actual por otras piezas adicionales facturadas o con mayor peso, entre 24kg/51lbs – 32kg/70lbs permanece sin cambios.

El cargo por la segunda pieza se puede pagar a través swiss.com o en el mostrador de billetes de SWISS en el aeropuerto. La opción de Internet está disponible tanto para clientes como para agencias.

La franquicia de equipaje gratuito para pasajeros de clase First y Business, así como para pasajeros con status Miles & More (Star Alliance Gold Members, HON Circle, Senators and Frequent Traveller) permanece igual.

Todos los pasajeros SWISS seguirán teniendo la posibilidad de facturar un equipo de esquí sin coste.

CLÁUSULA DE PRIVACIDAD: En cumplimiento de lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, sus datos no serán utilizados para enviar correos electrónicos no solicitados ni serán facilitados a terceros .

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Las aerolineas exigen mas informacion (APIS) a los viajeros con destino EEUU bajo pena de cancelar reserva. .

EE UU y la Comisión Europea firmaron el pasado diciembre un acuerdo —aprobado en abril por el Parlamento Europeo— que obliga a las compañías aéreas europeas a suministrar al Departamento de Seguridad del Territorio Nacional estadounidense datos de pasajeros, pero solo de vuelos con origen o destino en EE UU. El acuerdo, conocido como PNR (de registro de datos de pasajeros) no sería aplicable, por tanto, a este caso. ¿Qué ocurre entonces? Las autoridades norteamericanas exigen unilateralmente desde marzo a todas las aerolíneas europeas, a través del programa Secure flight overflight, que envíen antes del despegue el nombre, la fecha de nacimiento y el sexo de los pasajeros de aviones que sobrevuelen el espacio de Estados Unidos.

Las razones que alega EE UU son de seguridad: la posibilidad de que uno de los viajeros secuestre el avión y cambie la ruta. Por eso, los que están en su lista de indeseables no vuelan aunque no vayan a pisar suelo estadounidense. Las líneas aéreas están obligadas a meter en el sistema informático correspondiente los datos de los usuarios de estas rutas (si no lo hacen, no pueden volar), y Washington bloquea directamente la emisión de tarjetas de embarque de los que aparecen en sus listas.

Cuando esto sucede, la aerolínea no puede hacer nada más que llamar a los funcionarios estadounidenses, a los que se permite operar en aeropuertos españoles en virtud de un acuerdo firmado en 2009 entre EE UU y el Ministerio del Interior. Los norteamericanos pueden interrogar al pasajero y son quienes deciden si finalmente puede volar. Además, al tener Washington en su poder desde marzo los datos de viajeros a terceros países, puede conocer, por ejemplo, cuántas veces ha viajado una persona a La Habana y con quién.

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